PREGUNTAS FRECUENTES

El paciente entra en la cabina con ropa interior, guantes y protectores para los pies. El criosauna está lleno de una mezcla de vapores de nitrógeno y aire. El paciente pone sus manos en un borde superior de la cabina y comienza a moverse lentamente. Debido a las temperaturas extremadamente bajas que se logran al interior de la cabina, los vapores no contienen humedad, lo que genera una sensación cómoda y 100% soportable. Un baño de agua fría es menos soportable que esta terapia. El operador se mantiene constantemente cerca de la cabina y haciendo un seguimiento del estado del paciente. La sesión dura de uno y medio a tres minutos. Si es necesario se puede detener la sesión en cualquier momento.

Sí. La eficiencia de la crioterapia se incrementa en combinación con otros tratamientos fisioterapéuticos. En particular, la crioterapia permite reducir el dolor muscular de aparición retardada tras el ejercicio físico y aumenta el efecto del masaje. En medicina, la crioterapia permite disminuir el tiempo de recuperación después de una enfermedad o intervención quirúrgica lo que reduce la cantidad de medicamentos y el dolor y facilita la terapia física correctiva. En las terapias de belleza, la crioterapia es eficaz para el tratamiento del acné, la reafirmación de la piel, la lucha contra la celulitis y los programas de reducción de peso.

Por ningún motivo. La crioterapia es un proceso natural que, usado con buen criterio, permite reducir el uso de fármacos asociado al tratamiento de muchas dolencias y por consiguiente evitar o minimizar los efectos secundarios provocados por los mismos.

No obstante, es preciso recordar que no se puede generalizar en cuestiones de salud y que cada persona responde a los tratamientos de forma diferente. Asimismo, existen ciertas contraindicaciones. Por ello y, especialmente, si se sufre algún problema grave de salud, es recomendable visitar al médico antes de iniciar una serie de sesiones de crioterapia.

Se siente frío, obviamente, pero no duele gracias básicamente a la liberación de endorfinas, lo que produce una sensación de placer y bienestar.

Dependerá de la condición de cada persona que se quiera someter al tratamiento. Las sesiones de Crioterapia de forma periódica van a garantizar una mejor resistencia de enfermedades de toda índole por su efecto inmunológico preventivo, que favorecen nuestra salud y longevidad.

Si no existe una patología asociada al uso de la crioterapia, se recomiendas 1 sesión cada 48 horas, 4 veces al año, con el fin de mantener nuestro sistema inmunológico activo.

El procedimiento esta estandarizado con los tiempos y temperaturas adecuadas que mantienen en todo momento nuestra temperatura central. Además, contamos en Crioclinic con profesionales de la salud capacitados para entregar un servicio óptimo y con altos estándares de seguridad.

La crioterapia es una excelente herramienta para luchar contra la celulitis. Esto se descubrió de forma casual al observar el efecto de la crioterapia en mujeres tratadas con otros fines. Desde entonces los programas anticelulitis se ha convertido en una de las aplicaciones más demandadas con esta terapia. Para lograr que el tratamiento sea efectivo es conveniente someterse a un número suficiente de sesiones seguidas (10 o 15 como mínimo).

La crioterapia de cuerpo entero es un método de tratamiento que se concibió específicamente para abordar el tratamiento de las enfermedades de las articulaciones y más concretamente su forma más común: la artritis reumatoide. Desde las primeras pruebas se pudo constatar la efectividad de este tratamiento para suprimir el dolor y la rigidez de las articulaciones, lográndose una importante recuperación de la movilidad. Con frecuencia, este efecto puede observarse desde la primera visita al criosauna. Para un mayor éxito de la crioterapia en este tipo de aplicaciones es recomendable una exposición larga (no menos de 2,5 minutos) y tratamientos frecuentes. En las clínicas especializadas en reumatología de Alemania y Japón hay pacientes que reciben hasta cuatro sesiones diarias. Esto les “anestesia” las articulaciones y les permite participar más activamente en las terapias de movimiento. Las personas que sufren de las articulaciones, especialmente las de edad avanzada, son uno de los grupos que obtienen mejores resultados y favorecidos con la crioterapia.

La coordinación de la crioterapia con la actividad en un gimnasio para fitness (o cualquier otro tipo de ejercicio) no sólo es posible sino que muy útil. En este caso el efecto del ejercicio se complementa con los resultados terapéuticos y relajantes de la crioterapia. Una terapia en criosauna antes del entrenamiento intensifica los efectos del mismo y evita el dolor muscular asociado con el ácido láctico. Hacerlo después (mejor aún al cabo de una hora) provoca la aceleración del metabolismo y promueve la pérdida de peso, la relajación y una recuperación más rápida y efectiva. Lo ideal sería poder visitar el criosauna antes y después del esfuerzo físico, algo que ya hacen algunos deportistas profesionales como, por ejemplo, los ciclistas. En cualquier caso, disponer de un criosauna en o cerca de la zona de entrenamiento es un lujo y una oportunidad que cualquier deportista debería conocer y aprovechar.

La inmediatez de los resultados es una diferencia de la crioterapia de cuerpo entero en relación con otros métodos crioterapeúticos. El usuario puede experimentar sensaciones positivas desde la primera sesión. En general, cuanto más seria es la dolencia a tratar, más rápido y evidente puede ser el resultado. Esto es algo que habitualmente se suele constatar en el caso de dolencias crónicas. La crioterapia es también muy útil para hacer más llevaderos los estados de abstinencia de una droga o fármaco. La mayoría de los pacientes responden rápidamente y sienten el efecto estimulante de la crioterapia tan pronto como se someten a la sesión. Otros grupos de usuarios que generalmente obtienen resultados positivos de forma más o menos rápida son los que padecen de dolencias del sistema musculo-esquelético, lesiones del sistema nervioso o manifestaciones de tipo alérgico. El mayor efecto crioterapeútico se obtiene en enfermedades de la piel. Sólo una hora después de la sesión, la picazón y otros síntomas generalmente remiten.

La práctica de más de 30 años demuestra que la crioterapia de cuerpo entero no tiene restricciones de edad, habiéndose utilizado con resultados positivos tanto en niños de corta edad como en ancianos de 90 años. No obstante, el diseño de los equipos se ha concebido pensando en el usuario adulto y esto ha de tenerse en cuenta cuando se considera la posibilidad de utilizar el sistema en niños. Por lo general, el problema será la estatura y puede resolverse de forma sencilla colocando algún soporte adicional que permita que la cabeza se mantenga fuera de la zona fría. Un punto muy importante a tener en cuenta con los niños es la duración del tratamiento que, en este caso, tiene que ser más corto. No se deben sobrepasar los 1,5 ó 2 minutos por sesión. Si se deseara intensificar el resultado lo adecuado sería hacer más sesiones (hasta un máximo de 3 al día) en lugar de alargar la duración de la sesión.

En los últimos años se ha constatado que la crioterapia es una práctica positiva para el tratamiento de las venas varicosas en sus primeras fases de desarrollo. En cualquier caso, lo ideal sería someterse a una primera sesión corta (1,5 – 2 min.) y si no se observa ningún resultado negativo, mantener el tratamiento con una serie de sesiones de más duración. Entre las contraindicaciones para usar la criosauna en el tratamiento de las varices está la distonía. También hay que tener precaución en el caso de grandes fumadores.

Muchos de los problemas de la piel, especialmente en los jóvenes, se deben a alteraciones de tipo hormonal y la crioterapia ha mostrado ser eficaz en el tratamiento de muchas dolencias mediante su efecto normalizador de los niveles hormonales. Por ello las sesiones de crioterapia son también recomendables en este caso.

La crioterapia activa la generación de endorfinas que se distribuyen en el torrente sanguíneo. Estas tienen un efecto dinamizador que mejora el ánimo, favorece la actividad física y aumenta la disposición a hacer ejercicio, además de estimular la libido y la energía sexual. Este tipo de efectos puede percibirse desde la primera sesión. Por todo ello la crioterapia es una valiosa ayuda para las personas que, teniendo una vida sedentaria, desean cambiar su situación.

Esto dependerá del número de sesiones que se realicen, pero sobre todo, de la disciplina del usuario. El tratamiento intensifica el metabolismo del cuerpo y aumenta el consumo de la grasa, pero para conseguir un buen resultado, no hay que olvidar la necesidad de cuidar la alimentación y realizar ejercicio físico. Si esto se cumple, la crioterapia es una ayuda muy efectiva. Por otra parte, para obtener los mejores resultados, es conveniente realizar la crioterapia 1 o 2 horas después de la última comida y no antes de 4 horas volver a ingerir alimentos. Lo ideal y recomendado es que posterior a la crioterapia es realizar algo de actividad física (caminar, gimnasio, natación, etc.).

Desde el punto de vista del rendimiento, es mejor antes del entrenamiento ya que esto aumenta significativamente la eficacia del mismo y crea las condiciones para quemar más energía. Si se tiene la oportunidad de repetir el proceso no antes de una hora después de terminar el entrenamiento se obtiene un efecto desestresante y relajante adicional.

No, sólo es posible sino recomendable. La crioterapia no tiene efectos que afecten negativamente a los procesos fisiológicos. La crioterapia proporciona alivio para todo tipo de dolores y los que se producen durante la menstruación no son una excepción.

Esta es una situación en la que la crioterapia puede ser de gran ayuda. El estrés y la fatiga así como algunas enfermedades, suelen estar a menudo detrás de la falta de libido y de los problemas de función sexual. A menudo con unas pocas sesiones de crioterapia se pueden obtener un efecto positivo en estas situaciones. Esto es válido para todo tipo de personas, aunque suelen ser los hombres quienes más buscan este efecto específico.

Definitivamente sí. La alergia es un trastorno funcional del sistema inmune que hace que el cuerpo sea demasiado sensible a determinados estímulos externos. En muchos casos, unas pocas sesiones de crioterapia son suficientes para que el paciente pueda dejar de preocuparse de su alergia y llevar una vida normal.

El tiempo de proceso clásico es de 2,5 hasta 3,5 minutos. En la primera parte de este tiempo se produce el enfriamiento de la piel, por lo que para conseguir una acción eficaz, no se debería interrumpir el proceso antes de 2 minutos.

El efecto analgésico de la crioterapia puede ayudar a corto plazo, pero, para que el efecto más duradero dependerá de la causa fisiológica de los dolores de cabeza. En la mayor parte de los casos, el dolor está asociado con diversos trastornos de tipo hormonal y en este caso la crioterapia será efectiva. Además, y en contraste con otros métodos, la crioterapia no es adictiva y no tiene efectos secundarios.

La acción preventiva de la crioterapia puede tener un importante valor social. La crioterapia de cuerpo entero potencia la resistencia no específica del paciente, es decir, la disposición para resistir cualquier tipo de impacto de tipo infeccioso o medioambiental. La crioterapia garantiza una mayor disposición a la salud y favorecen la longevidad. Si no existe ningún otro tipo de indicación directa para el uso de la crioterapia, lo recomendable es realizarse terapias  cuatro veces al año, por ejemplo al comienzo de cada estación. De este modo se pueden prevenir ciertos problemas de carácter estacional como las gripes, los resfriados asociados a cambios bruscos de temperatura o las enfermedades de tipo alérgico. El uso de la crioterapia  permitirá que el cuerpo mantenga un tono inmunológico constante y más resistente a las amenazas externas.

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