SALUD

El cuerpo humano no está preparado para enfrentarse a temperaturas tan extremas. La percepción que recibe el cerebro es tan excepcional que desencadena que los diversos mecanismos adaptativos del cuerpo, y no solo el termorregulador, respondan a este estímulo.

Por eso, la crioterapia es un poderoso método fisioterapéutico que va mucho más allá de la mera aplicación de frío.

Su uso está indicado en numerosas dolencias entre las que se incluyen:

Dolor

Cuando utilizamos la Crioterapia, se potencia nuestro sistema inmunológico en diferentes puntos.

Depresión

La Crioterapia es eficaz en el tratamiento de depresiones moderadamente intensas, especialmente de naturaleza endógena.

Estrés

iseñado para las personas sometidas a un ritmo de vida intenso, con nivel alto de estrés y ansiedad.

Ansiedad

Basándose en la amplia y fundada experiencia clínica de que la crioterapia de cuerpo entero conduce a una mejora del talante y puede nivelar la excitación y aumentar el nivel de actividad.

Artritis

Históricamente, la eficacia de Crioterapia ha sido muy satisfactoria en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias de las articulaciones.

Obesidad

El frío intenso provoca un fuerte descenso de la temperatura corporal. El organismo trata de compensar este frío produciendo calor, y lo hace generando energía a costa de quemar depósitos de grasa localizada y acelerando el metabolismo.

OTROS

  • Dolor
  • Inflamación
  • Artritis reumatoidea
  • Espondilitis anquilosante
  • Fibromialgia
  • Esclerosis Múltiple
  • Estrés y ansiedad
  • Depresión
  • Trastornos del sueño
  • Bronquitis crónica
  • Asma
  • Alergias
  • Migrañas
  • Trastornos de la menopausia
  • Diabetes mellitus
  • Hepatitis autoinmune
  • Psoriasis
  • Neurodermatitis
  • Eczemas
  • Quemaduras
  • Obesidad

La lista de indicaciones es realmente larga y sigue ampliándose a medida que se completan nuevos estudios relativos a una gran variedad de situaciones en las que el uso de la crioterapia es beneficioso en el ámbito de la salud.

Leer más

En la crioterapia la superficie de la piel alcanza una temperatura de -30°C en tan solo 30 a 40 segundos. Esta es suficiente señal para estimular el sistema linfático y mejorar la circulación sanguínea, logrando que el músculo cardiaco aumente sus volúmenes sanguíneos, pero no la frecuencia cardiaca. Al mejorar la circulación mejora además el tránsito de las sustancias del sistema porta y, por tanto, se favorece la eliminación de sustancias tóxicas que se acumulan en tejidos blandos como músculos, tendones y articulaciones.

El corto tiempo de exposición no permite que se produzcan fallos de los mecanismos funcionales, pero pone en estado de alerta general a los recursos fisiológicos del organismo. Esto explica que se trate de un tratamiento eficiente en un amplio rango de situaciones y que tenga una gran variedad de aplicaciones terapéuticas.

La crioterapia es un proceso natural que, usado con buen criterio, permite reducir el uso de fármacos asociado al tratamiento de muchas dolencias y por consiguiente evitar o minimizar los efectos secundarios provocados por los mismos.

No obstante, es preciso recordar que no se puede generalizar en cuestiones de salud y que cada persona responde a los tratamientos de forma diferente. Asimismo existen ciertas contraindicaciones. Por tal motivo y, especialmente si se sufre algún problema grave de salud, es recomendable visitar al médico antes de iniciar una serie de sesiones de crioterapia.

SALUD

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